EN EL HOSPITAL GARRAHAN, ENTRE EL 70 Y 80% DE LOS NIÑOS CON CÁNCER SUPERA LA ENFERMEDAD

Sociedad 15/02/2017
La institución pediátrica atiende a más de un tercio del total de casos de cáncer infantil del país y obtiene aproximadamente el mismo porcentaje de sobrevida que los mejores centros mundiales: entre el 70 y 80%. Cuenta con Centro Oncológico con 90 camas y la mejor tecnología para los tratamientos.

Por año el Hospital Garrahan recibe aproximadamente 500 nuevos casos de cáncer infantil, hecho que lo convierte en el centro que atiende a la mayor cantidad de niñas y niños con enfermedades oncológicas en el país: un 35% del total. Además cuenta con un nivel de sobrevida de entre el 70 y 80%, un porcentaje de curación que prácticamente iguala a las mejores instituciones de salud del mundo. La incidencia de cáncer pediátrico en Argentina es aproximadamente de 140 nuevos casos por cada 1 millón de niños entre 0 y 14 años.

 Anualmente, entre 1.300 y 1.400 niños son diagnosticados con cáncer en Argentina, en el mundo la cifra se eleva a 200.000: el 80% vive en países de bajos y medianos recursos donde, a su vez, se producen el 90% de las muertes. Se espera que el número de nuevos casos de cáncer en todas las edades se incrementará a 15 millones en el año 2020 y 24 millones en 2050 en todo el mundo.

"Es un orgullo pertenecer a un equipo de salud comprometido y altamente capacitado para la atención del cáncer pediátrico, que recibe y trata a pacientes de todo el país y que ha posicionado a la institución como referente público a nivel nacional y de la región en el ámbito de la oncología pediátrica", afirmó la presidente del Consejo de Administración del Hospital Garrahan, Graciela Reybaud, y destacó: "el cáncer en pediatría requiere de un abordaje integral y políticas de salud que acompañen su detección temprana, la accesibilidad y gratuidad de la atención, es decir la atención equitativa para todos los niños y niñas de Argentina en la posibilidad de ser tratados y curados".

La especialista en hemato-oncología pediátrica del Garrahan, Marisa Felice, destacó que en los últimos años se produjo un aumento de casi el 30% en los casos que llegan al hospital: de 420 casos al año se pasó a 500. "Creemos que se debe sobre todo a un cambio en la filosofía de atención porque actualmente el hospital recibe a pacientes que comenzaron un tratamiento en otros centros, pero que requieren de la complejidad del Garrahan ya sea por complicaciones severas, para etapas del tratamiento, procedimientos quirúrgicos o estudios que no pueden realizarse en su lugar de origen. Estos son algunos de los motivos por los cuales ha aumentado el número de pacientes", dijo.

Desde 2015, el Hospital Garrahan cuenta con el Centro de Atención Integral del Paciente Oncológico, que posee 90 camas y los recursos médicos y tecnológicos para establecer un diagnóstico preciso del tipo de cáncer en todas las áreas, en particular laboratorios de Anatomía Patológica, Citometría de Flujo y Biología Molecular. Los tratamientos de la institución incluyen quimioterapia, cirugía y/o radioterapia, y el personal de oncología cuenta con: médicos hemato-oncológicos pediatras, equipos de bioquímicos, patólogos, cirujanos, ortopedistas y muchas otras especialidades que trabajan multi e interdisciplinariamente y permiten obtener los resultados mencionados.

En nuestro país los resultados del Registro Oncopediátrico Hospitalario Argentino (ROHA) demuestran que las tasas alcanzadas de sobrevida son de alrededor del 65%. "En nuestro Hospital afortunadamente los resultados de sobrevida se acercan a los de los centros de referencia mundiales, seguramente debido a muchos factores, pero fundamentalmente debido al trabajo en equipo y la especialización del recurso humano", finalizó Felice.

 EL CÁNCER EN LA INFANCIA

El tipo de cáncer más frecuente en pediatría es la leucemia, con un 36,8% del total de los casos. "La estadística restante está repartida en un conjunto de enfermedades diferentes que muchas de ellas tienen en común ser de origen embrionario, es decir provienen de bases genéticas constitucionales, muchas de ellas no bien conocidas", informó el jefe del servicio de Hematología y Oncología del hospital, Pedro Zubizarreta, y destacó que "las enfermedades de los niños tienden a ser de instalación rápida y alta tasa de crecimiento, pero son al mismo tiempo más sensibles a los tratamientos". Los casos de cáncer en adultos tienen menores tasas de curación que en la infancia.

 Desde 1990, el Servicio de Hematología y Oncología del hospital tuvo un crecimiento exponencial en términos de desarrollos para el diagnóstico y tratamiento de la patología oncológica con elevados estándares de calidad y resultados de sobrevida. En la actualidad trata a más de un tercio de los niños con enfermedades malignas del país: determinados grupos de riesgo son derivados de manera preferencial (menores de un año con leucemias) y otros se concentran en virtud de los desarrollos realizados en la materia (el 98% de los niños con retinoblastomas del país se atienden en la institución).

 El principal problema de la oncología pediátrica es la accesibilidad equitativa a un tratamiento de calidad. Se calcula que apenas un 10-20% de la población pediátrica del mundo tiene una atención oncológica apropiada. En tanto la contención de un niño con cáncer varía individualmente. Pero una familia continente es el mejor recurso. El niño responde siempre favorablemente en el contexto de un buen entorno afectivo y suelen responder como un espejo a la actitud de los padres.

 Las posibilidades de recaída dependen de cada enfermedad. La mayoría presenta una baja tasa de recaídas que finalmente culmina en una tasa de curación que en las mejores estadísticas ofrecen una sobrevida a los 5 años cercana al 80%. Los sobrevivientes de cáncer requieren un seguimiento médico conocedor de las secuelas o riesgos posibles derivados de las bases genéticas que originaron la enfermedad si existiesen, las características de la enfermedad primaria y los tratamientos empleados.

"La calidad de vida en la mayoría de las enfermedades pediátricas con una alta tasa de curación (leucemia linfoblástica aguda, linfoma de Hodgkin, linfomas no Hodgkin, tumores germinales, nefroblastoma, retinoblastoma, etc) se ha transformado en una preocupación más acuciante que la curación en sí misma, cuando esta está prácticamente asegurada", aseguró Zubizarreta.

 

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