Vidal: Éste no es un tiempo de revancha, es un tiempo de crecimiento

Política 02/03/2016
APERTURA DE SESIONES LEGISLATIVAS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES DISCURSO DE LA GOBERNADORA MARIA EUGENIA VIDAL
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- MARIA EUGENIA VIDAL

Hoy vengo a esta casa para dar inicio a las sesiones ordinarias de la Legislatura. Estamos en el comienzo de una nueva etapa. Una etapa de esperanza, porque la Provincia ha tenido muchas dificultades, pero esta época nos ofrece las oportunidades para dejarlas atrás.
Éste no es un tiempo de revancha, es un tiempo de crecimiento. No vamos a superar nuestros problemas buscando culpables, sino uniéndonos y trabajando juntos.
Quiero decirles también que podremos tener diferentes ideas, opiniones o formaciones políticas, pero eso no debe impedir que debatamos, que propongamos nuestros puntos de vista y que así logremos los consensos necesarios para gobernar.
Y por eso, les agradezco que nos hayan acompañado en la aprobación del Presupuesto, una herramienta central para encarar las transformaciones que los bonaerenses necesitamos.


También quiero hacer una mención especial. En estos meses de Gobierno hemos podido impulsar muchas acciones, pero también hemos tenido situaciones difíciles. Por eso quiero agradecer al Presidente de la Nación, a Mauricio Macri, por creer en el valor del equipo, por acompañarnos siempre, especialmente cuando lo hemos necesitado.
Sé que en el Gobierno Nacional también están emprendiendo un camino lleno de dificultades pero estoy segura de que le va a hacer mucho bien a todos los argentinos.
La agenda de trabajo de este año va a ser ardua, pero tenemos la oportunidad histórica de poner de pie a esta Provincia, y por eso les pido que nos acompañen, que hagamos esto juntos, que siempre pongamos la necesidad de las personas por sobre todo lo demás.
Sé que podemos ser mejores, sé que podemos estar cerca de quienes más nos necesitan, sé que podemos superar las barreras que hay entre lo que soñamos y nuestra vida real.
¿Y saben por qué lo sé? Porque ya empezamos a hacerlo.
Hace apenas 83 días que asumimos el Gobierno y desde entonces emprendimos el desafío de empezar a hacer.
Sabemos bien que la tarea no va a ser fácil, que no está siendo fácil. Pero aún en los momentos más duros siempre encontramos las razones para continuar trabajando con la certeza de que vamos a estar mejor.
No ganamos una elección para buscar las salidas rápidas y superficiales, sino para dar las peleas que haya que dar por el bien de todos.
Por eso quiero decirles que nos guía un profundo sentimiento de esperanza, una convicción que se consolida a partir de cada cosa que logramos, de cada traba que vencemos, de cada “imposible” que hacemos posible.
Fueron solo 83 días, pero nos ayudan a fijar el rumbo por el que queremos ir.

¡Empezamos las clases a tiempo! Hoy podemos decir con alegría que todos los chicos de nuestra Provincia están en las aulas y esto lo logramos gracias al diálogo y al trabajo que venimos haciendo con los gremios docentes desde que empezamos el Gobierno.
Tenemos la obligación como gobernantes de poner todo de nosotros para superar las dificultades y tener resultados como el que estamos viviendo. Comenzar las clases es mucho más que un compromiso como Gobierno, es un esfuerzo que hemos hecho tanto la Provincia como la nación. Dijimos que íbamos a dar lo mejor de nosotros, y así lo hicimos.
Hacer el mejor esfuerzo es también pensar en el resto de los compromisos que tenemos como gobierno, la deuda social se soluciona con inversiones y por eso tenemos que lograr el equilibrio que nos permita pagar los mejores salarios posibles y comenzar una gestión de cara a resolver los problemas de los vecinos de la provincia.
Por eso desde el primer día, nos ocupamos de pagar los sueldos de diciembre y el aguinaldo a más de 600 mil familias con el apoyo del Gobierno Nacional porque el dinero no estaba, y ayudamos a los municipios a que pudieran lograr lo mismo.
Cuidamos los puestos de trabajo en esta Provincia, y resolvimos, también en conjunto con el Gobierno Nacional, el conflicto de Cresta Roja y logramos que la empresa quebrada cambiara de dueños y volviera a funcionar, incorporando en etapas a los miles de trabajadores que habían quedado en la calle.
Pasamos las Fiestas en paz, acompañando con asistencia directa la frágil situación social de muchos vecinos de la Provincia.
Impulsamos exitosamente el Operativo Sol que llevó tranquilidad a todos los que decidieron veranear en nuestras costas.
Enfrentamos una fuga que puso en evidencia la crisis del Sistema Penitenciario y de seguridad que, en algunos casos, trabajaba en connivencia con el narcotráfico.

Estamos convencidos de dar la batalla contra las mafias, la corrupción y la desidia, por eso ya removimos a la cúpula del Servicio Penitenciario y empezamos una reforma en la Policía de la Provincia apostando a los que hacen las cosas bien y dándoles todo nuestro apoyo. 
Entregamos más de 4500 chalecos a la policía, y no vamos a parar hasta que cada uno de los que nos cuidan tenga el suyo.
Empezamos a equiparnos para dar respuesta en situaciones de crisis. Compramos equipos, armamos 3 Centros de operativos de emergencia, incorporamos camionetas 4x4, botes, generadores, y 1300 pluviómetros que nos van a permitir anticipar inundaciones. Creamos un fondo que va a estar disponible para dar respuesta de manera rápida en caso de una emergencia.
Empezamos a ordenar las cuentas de una Provincia quebrada. Con el consenso de esta casa, aprobamos el Presupuesto para este año. Redujimos el 30 por ciento de los cargos políticos y bajamos a la mitad la pauta publicitaria.
Esto nos permite, junto con el endeudamiento, comenzar un año de trabajo con la expectativa de que vamos a poder hacer muchas inversiones que necesitamos.
Ya estamos realizando obras concretas que transforman la vida de los vecinos, como la repavimentación de la Ruta Provincial 88 y la habilitación del nuevo puente sobre el Río Salado en la Autovía 2.
Pusimos en marcha la pavimentación de la Ruta del Cereal, una obra que se venía reclamando desde hace décadas y que va a permitir a los productores de esa región transportar su cosecha a los puertos de Necochea y Bahía Blanca.
También acompañamos al Presidente en la reanudación de las obras en las Rutas Nacionales 7 y 8, y las obras para finalizar la Ruta 5 en Luján y en el Puente La Noria.


Impulsamos “Cultura de Verano”, una alternativa que hizo que más de 200 mil vecinos disfrutaran de los mejores espectáculos gratuitos y al aire libre. Y lo más importante es que no lo hicimos sólo en la costa, sino que dimos prioridad a las personas que no pudieron irse de vacaciones, trabajando en equipo con municipios de todos los colores políticos.
Pudimos enfrentar las dificultades y la esperanza sigue creciendo.
Y todo eso lo hicimos juntos. La Provincia de Buenos Aires, el Gobierno Nacional, Intendentes y Legisladores.
Esa es la manera de trabajar para adelante: juntos, todos juntos.
Porque yo no estaría hoy acá si no supiera que mi equipo, con el que trabajo día a día y con el que vamos a transformar la Provincia, está compuesto por más de 16 millones de bonaerenses que sueñan con vivir mejor.
Cuando termine esta gestión, más allá de todos los proyectos que hayamos llevado adelante, más allá de cada obra que hayamos terminado, sé que vamos a ser un grupo de personas que dejó todo y que trabajó con honestidad en sentido amplio.
Porque la honestidad no es sólo no robar. Honestidad es decir la verdad.
Es estar ahí cuando nos necesitan, a disposición las 24 horas, los 7 días de la semana, sabiendo que la gente cuenta con nosotros, y que nuestra responsabilidad es dar respuesta.
Es plantear cada política y cada proyecto pensando a quién le cambiamos la vida.
Nuestro legado más importante va a ser que en 4 años los vecinos van a poder decir: “acá hubo un Gobierno que se preocupó por mí, que estuvo en mi barrio, que me escuchó y que dejó una Provincia mejor”.
Por eso es importante trabajar siempre con un horizonte claro.
No soy Gobernadora para aparecer en los libros de historia. Estoy acá porque quiero que cuando envejezca, y mis hijos y nietos me pregunten por qué me metí en política, les pueda decir que hice mi parte.
Y mi parte es ser fiel al compromiso que asumimos con los vecinos. Les dijimos que se puede. Les dijimos que no se resignaran. Les pedimos que vuelvan a creer. Y para eso, tenemos que superar las dolencias de un Estado que no llega a dar respuestas.
Tenemos que lograr un Estado con menos egoísmo y más vocación pública.
Un Estado Moderno que esté a la altura de los desafíos del siglo XXI.
Un Estado que deje de emparchar de manera mediocre los problemas de todos los días y que pueda planificar, invertir y generar oportunidades para las personas.
Un Estado justo y transparente.
Con una educación pública, gratuita y de calidad.
Con un sistema de Salud en el que las personas se sientan cuidadas y respetadas.
Con una fuerza de seguridad que les dé tranquilidad a los bonaerenses, formada por personas con vocación de servicio, que reciban capacitación y cuenten con la mejor tecnología para cuidarnos.
Un Estado que combata el hambre y las desigualdades sociales.
Un Estado que enfrenta a las mafias y combate el Narcotráfico.
Un Estado cerca de los que la pasan mal y se ocupa de que estén mejor.
Éste es el sueño por el que los invito a trabajar.
¿Y quieren saber lo más importante? Este sueño no lo inventé yo, lo fui recogiendo en cada conversación con los vecinos y lo sigo haciendo.
Tal como me comprometí el 10 de diciembre, sigo recorriendo los barrios y hablando cara a cara con la gente y no voy a dejar de hacerlo.

Sigo encontrando dolor y necesidades. Pero también veo las ganas de progresar, de crecer, de poder salir adelante. Como hizo Valeria, una madre de Magdalena, que el año pasado la fui a visitar y estaba tratando de terminar la escuela primaria. Hace poco volví y me estaba esperando con el título por el que tanto se esforzó sobre la mesa y me dijo que no iba a parar, que este año empieza el secundario. Esa fuerza, ese empuje de cada bonaerense es la confirmación de todo el potencial que tenemos. Si ellos pueden, nosotros también. ¡Eso somos los bonaerenses!
Por eso les quiero pedir que nunca perdamos la esperanza de que las cosas pueden cambiar ¡y van a cambiar!, depende sólo de nosotros.
Los vecinos, las organizaciones sociales, los dirigentes sindicales, los intendentes, los Legisladores, el Gobierno Nacional, los gobernadores de las demás provincias, las instituciones religiosas, el Poder Judicial, todos tenemos mucho para sumar en este camino.
Con este horizonte marcado, quiero detenerme en dónde estamos hoy, y permítanme serles absolutamente sincera y decir la verdad, aunque sea dura.
Algunos de ustedes tienen muchos años en la política y saben que la Provincia de Buenos Aires hace décadas que tiene problemas estructurales. Económicos, de falta de inversión, con un Estado obsoleto en términos administrativos y con una deuda social enorme.
Tenemos la Provincia con la mayor cantidad de habitantes, la que más aporta al PBI y la que recibe mucho menos de lo que le corresponde por Coparticipación. El decreto que firmó el Presidente la semana pasada empezó a ofrecer soluciones a esto, pero es sólo un comienzo.
Y quiero insistir en este punto: no podemos resolver en dos meses algo que se viene acumulando desde hace mucho tiempo. Porque esta desigualdad, este reparto injusto que perjudicó a los bonaerenses, viene desde hace más de 20 años.
A todo esto llegamos porque no se puso el esfuerzo en la única tarea que realmente necesitaban los vecinos: que los cuiden.
A veces me pregunto, ¿qué les pasó a muchos de los dirigentes que han gobernado la Provincia y la Nación?
Me cuesta entender que no les haya importado cambiar las cosas, que no hayan querido o sabido resolver los problemas que se han ido acumulando por años y años.
Yo no estoy acá para construir una candidatura, ni para hacer política. No estoy acá para especular ni para hacerme rica, ni evitar hacer lo que no se ve o lo que supera mi mandato.
Quiero a esta Provincia, quiero a los bonaerenses, aquí vivieron siempre mis hijos y quiero para ellos la mejor Provincia posible. Soy Gobernadora porque quiero dar soluciones concretas.
No me busquen para dar peleas políticas sin sentido, búsquenme para ayudar, para cuidar, para incluir, para progresar.
Tenemos que entender que si seguimos haciendo las mismas cosas, vamos a tener los mismos resultados.
Señores Legisladores, hoy la Provincia duele.
Si de verdad nos importa, ¡nos tiene que doler!
Nos duele que más de la mitad de las familias no tengan agua potable ni cloacas, lo que afecta directamente a la salud y al desarrollo de millones de personas.
Nos duele tener hospitales en riesgo de demolición y que de los 77 hospitales provinciales, 53 requieran inversiones millonarias para ponerse de pie.
Nos duele que cada año la Provincia solo previera medicamentos hasta el mes de julio, y cuando llegamos, más de 1000 pacientes oncológicos esperaban su medicación desde el mes de octubre.
Nos duele que había más de 1.500 pacientes con amparo judicial, que tenían autorizada la prescripción de sus medicamentos y no podían acceder a ellos.

Con un Ministerio de Salud que tenía una deuda de 2.600 millones de pesos a más de 600 proveedores. Eso es casi lo mismo que se invierte anualmente en la compra de bienes e insumos hospitalarios.
Nos duele haber encontrado un Gobierno que no podía dar respuesta ante una emergencia de salud, porque no tenía ni helicóptero ni avión sanitario para trasladar a las personas.
De haber una emergencia, había 2 generadores que no se podían movilizar y un tercero fuera de servicio. Además había 2 camionetas, 3 autos que no funcionaban y 6 vehículos viejos que no tenían mantenimiento y que para arreglar uno tenían que desarmar otro.
De haber una inundación no había botes para asistir a las víctimas. 
Nos duele haber encontrado un Ministerio de Desarrollo Social que al 10 de diciembre contaba solamente con 39 colchones para enfrentar necesidades sociales.
Nos duele que 3.000 chicos vivan en casi 200 hogares que estaban sin supervisión y llenos de deudas.
Nos duele haber recibido escuelas abandonadas, con edificios destrozados y docentes que sufren condiciones laborales angustiantes.
Nos duele haber encontrado miles de escuelas en emergencia edilicia y más de 180 obras de infraestructura paralizadas o inconclusas por falta de pago y plazos vencidos.
Nos duele que en una Policía con casi 100 mil agentes, sólo había 29 mil chalecos en condiciones que los efectivos tenían que compartir por turnos. Esto quiere decir que cada uno de los policías a los que le pedimos que nos cuide, que arriesgue su vida por nosotros y que enfrente a las mafias, tuvo que salir a la calle desprotegido y expuesto porque no lo cuidaron.
Nos duele que la Provincia tenga más de 10.500 kilómetros de rutas que necesitan mantenimiento y repavimentación, y 56 cuencas hídricas que necesitan obras de adecuación para evitar nuevas inundaciones. 

Esta enorme deuda social que se arrastra desde hace años genera mucho dolor porque afecta directamente a las personas y aun más cuando sabemos que recibimos una Provincia quebrada.
Encontramos una Provincia que sólo tenía un 3% del presupuesto en capacidad de inversión, la más baja entre todas las provincias.
Una deuda documentada de 122 mil millones de pesos y otra deuda no reconocida de aproximadamente 59 mil millones más, en la que se encontraban deudas internas con IOMA, el Banco Provincia y el Instituto de Previsión Social.
Ese dinero tendría que haber estado al servicio de una mejor obra social, de un banco que pueda dar créditos para la vivienda o la producción y garantizar una jubilación digna a los bonaerenses.
Recibimos una Provincia que en el último año de gestión había acumulado un déficit de 22 mil millones de pesos.
Encontramos un Estado que está más preparado para obstaculizar que para gobernar, con un sistema de administración obsoleto, burocrático y lento.
Ningún proceso de la administración pública es 100% digital: por mes se transportan 175 mil expedientes en papel y detrás de esos expedientes y el tiempo que se pierde en cada traslado, hay una persona esperando.
Recibimos un Estado que no puede dar respuesta a los problemas porque una licitación para hacer una obra tarda entre 9 y 11 meses para adjudicarse, y ni hablemos del tiempo para que la obra efectivamente empiece.
Seamos claros en esto: aún si tuviéramos el dinero, el proyecto aprobado y la capacidad de hacer, con esta forma de administrar, no podríamos usar los recursos de un año porque los expedientes viajan en carretillas con papel por decenas de oficinas hasta ser aprobados.
Tenemos una Ley de Obra Pública vieja, compleja, que genera dificultades y que aleja al Estado de los que más lo necesitan.
¿Cómo puede ser que nos acostumbremos a que esto es lo que hay?
No señores Legisladores, esto no es lo que hay, esto no es lo que nos toca. Somos mejores que la vida que llevamos.
La Provincia no resiste más improvisaciones ni acciones de corto plazo. Durante la campaña no prometí soluciones mágicas y no voy a hacerlo ahora.
Aún cuando en muchos casos los resultados no se vean cuando termine mi gestión, cada día de trabajo vamos a ir viendo transformaciones concretas que se van a traducir en mejoras para la gente.
Vamos a hacer lo que haya que hacer para lograrlo. Y lo vamos a hacer diciendo la verdad, trabajando y estando cerca.
Los bonaerenses nos merecemos algo mejor, y podemos estar mejor si trabajamos juntos.
Por eso quiero contarles qué es lo que vamos a priorizar este año, para comenzar este camino de crecimiento sostenido.
La esperanza de la que les hablo no es un concepto vacío, es mirar con detenimiento una planificación de gestión y saber que vamos a hacerlo.
Estamos trabajando en la creación de un verdadero sistema integrado de emergencias en el área metropolitana, que es un proyecto compartido con la Ciudad de Buenos Aires y que va a cambiar para siempre la vida de los vecinos de la Capital y del conurbano bonaerense.
Este plan incluye la ampliación de la cobertura del sistema de emergencias SAME, el diseño de corredores epidemiológicos y el enfoque de los problemas sanitarios de la cuenca Matanza-Riachuelo. Vamos a darle prioridad a las embarazadas y a los recién nacidos, este plan va a demandar 4 años y los cambios que se aprueben se van a realizar por etapas.
Vamos a crear un Sistema Integrado de Acceso y Cobertura de Salud, además de un sistema provincial de vigilancia de la mortalidad materna y neonatal, con un seguimiento domiciliario de los recién nacidos de alto riesgo.

Vamos a mejorar con una inversión millonaria la Guardia del Hospital Larrain, vamos a construir un quirófano y una maternidad en el Hospital San Martín y también vamos a construir salas de internación en el Hospital Alende.
Vamos a llevar a cabo un “plan de salvataje”, que abarca 17 proyectos para mejorar la infraestructura de 14 hospitales muy importantes para los bonaerenses, como el Penna, el Güemes, el Hospital Erill y el Belgrano, entre otros.
Vamos a incorporar alrededor de 300 médicos y enfermeros para guardias de hospitales, que demandan atención.
Otra prioridad de nuestro Gobierno es la educación. Queremos que los docentes y los chicos tengan escuelas seguras. Por eso estamos trabajando en un plan de mejora de la infraestructura escolar.
En la primera mitad del año, cuando terminemos el censo que estamos haciendo para saber en profundidad en qué estado están los edificios escolares, vamos a presentar el plan de infraestructura para todas las escuelas de la Provincia.
Con el financiamiento de Nación, vamos a terminar las escuelas que estaban suspendidas, equiparlas e inaugurarlas en 2016.
Pero la educación es mucho más que el lugar donde los chicos pasan sus días. Tenemos escuelas del siglo XIX, docentes del siglo XX y alumnos del siglo XXI. Por eso, tenemos que poner el foco en el conocimiento, en la calidad educativa, en preparar a nuestros chicos para insertarse en lo desafíos de nuestro tiempo. Por eso les pido a los gremios, a los docentes y a toda la comunidad educativa que trabajemos juntos. La prioridad en esto son nuestros hijos y tenemos que tirar para el mismo lado.
Este año junto al Ministerio de Educación de la Nación vamos a implementar la evaluación ONE (Operativo Nacional de Evaluación), para evaluar el sistema y tomar mejores decisiones a la hora de promover la educación de calidad.

Vamos a encarar un Plan de Formación, Capacitación y Actualización Docente sin precedentes en esta provincia, para recuperar la autoridad pedagógica del maestro.
Y vamos a multiplicar la presencia del Estado en los lugares donde más se lo necesita, trabajando en forma coordinada con distintos organismos y Ministerios Nacionales y Provinciales como ANSES, el Ministerio de Salud y el de Desarrollo Social, entre otros.
Vamos a crear Núcleos de Inclusión y Desarrollo de Oportunidades para los miles de vecinos que se encuentran en una situación de vulnerabilidad social.
Vamos a impulsar una red de apoyo para acompañar y generar puentes para incluir a 4000 jóvenes que hoy están en conflicto con la ley y no tienen padres o tutores legales. Queremos que estos chicos tengan un proyecto de vida y que accedan a una formación que les permita conseguir un trabajo y reinsertarse en la sociedad.
La seguridad también es un tema clave para nosotros, por eso vamos a seguir trabajando para tener una Policía integrada por los mejores, apostando a la profesionalización y modernización de los equipos.
Vamos a realizar una gran compra de equipamiento y móviles, para que toda la Fuerza esté completamente equipada y que puedan hacer su trabajo de la mejor manera.
Vamos a modernizar la estructura policial, estableciendo un orden que permita lograr mejores resultados y que los agentes estén más cerca del vecino.
Vamos a hacer la inversión más importante que se ha hecho hasta ahora en tecnología de punta en comunicaciones, armamento y scanners para detectar narcóticos.
Estamos impulsando un Plan Transversal de Derechos Humanos. Que quede claro, ya lo dijo el Presidente y lo digo yo: vamos a garantizar la continuidad de los juicios de lesa humanidad.

Y nos vamos a comprometer en serio en la prevención de la violencia de género y el acompañamiento a sus víctimas. Estamos trabajando con el Gobierno Nacional en un sistema de refugios, al que vamos a incorporar a los municipios.
Esto no es un compromiso como Gobernadora, es un compromiso como mujer y como ciudadana. Yo también digo: “¡Ni una menos!”.
Vamos a impulsar una agenda verde y de futuro, apostando a las energías renovables. Este año, con la ayuda de una inversión privada, vamos a empezar a desarrollar un parque eólico en Bahía Blanca que va a ser el inicio del área de energía renovable que vamos a crear en el Sur de la Provincia.
Tenemos las condiciones necesarias para aportar al autoabastecimiento energético del país, y tenemos que aprovecharlas. Porque de esta manera también vamos a generar puestos de trabajo para nuestra gente.
El trabajo es el único camino para salir definitivamente de la pobreza.
Vamos a apostar a los emprendedores y a las pequeñas empresas, a través de una línea de crédito para PyMEs que sea la más conveniente del mercado, y en conjunto con el Banco Provincia vamos a darles la posibilidad de que consigan más financiamiento para seguir creciendo.
Vamos a crear puentes entre los estudiantes y el mundo laboral. Este año vamos a implementar el Programa “Abanderados”, para que los mejores promedios de egresados del secundario y las universidades tengan una oportunidad de trabajo en el Estado y en las empresas estatales.
Vamos a apostar al campo para generar más trabajo, y el objetivo principal es lograr en 4 años ser la provincia más importante en materia productiva y de calidad agroalimentaria.
Hoy más de la mitad del trigo de todo el país se produce en la Provincia. Queremos aumentar un 25% su producción y eso se va a traducir en nuevos puestos de trabajo. Para lograrlo, además de acompañar al sector, vamos a impulsar programas para tender a una rotación de cultivo y un equilibrio entre las siembras de cereales y oleaginosas. 
Hay otro tema que también nos preocupa y que vamos a atender. Queremos que cada vez más vecinos tengan cloacas y agua potable. Por eso vamos a lanzar proyectos como la construcción del acueducto Río Colorado-Bahía Blanca.
Como segundo proyecto en esta línea, vamos a comenzar la obra de la planta potabilizadora de La Plata, que va a ampliar el abastecimiento del agua potable.
Además, vamos a invertir en obras hidráulicas para empezar a resolver los problemas que tanto afectaron a miles de familias. Va a llevar tiempo, y no vamos a mentirles en los plazos, pero vamos a hacer lo que hay que hacer para que llegue un día en que la Provincia deje de inundarse.
Tenemos un plan de inversión hidráulica para llamar a licitación este año de las obras de las cuencas del Río Luján y del Río Areco y terminar las obras de la región capital.
Y estamos trabajando con el Gobierno Nacional para poner en marcha las obras en el Río Salado.
Como muestra del trabajo en equipo con el Gobierno Nacional y de la Ciudad, vamos a poner en marcha en los próximos 4 años, 5 corredores de Metrobus que unan la Ciudad de Buenos Aires con municipios del conurbano, haciendo que los vecinos que van y vuelven de la Ciudad todos los días, viajen más seguros y en menos tiempo.
Pero además el Metrobus tiene un valor adicional, todas las personas con discapacidad pueden subirse al colectivo, esto es central para una verdadera política inclusiva.
Y para promover la innovación y la transparencia dentro del Estado, vamos a crear el portal de datos de la Provincia para que toda la información pública esté a disposición de los vecinos.
Además vamos a crear un canal de consulta unificado en las redes sociales para que los vecinos puedan hacer el seguimiento de sus consultas de manera rápida y directa.

Muchos de los proyectos más importantes van a pasar por este recinto legislativo.
Vamos a proponer una Ley de Modernización del Estado, que nos va a permitir incorporar tecnologías de información y comunicación para tener una gestión activa y transparente. Y eso se va a traducir en mejores servicios, por ejemplo, una ventanilla única para la gestión de trámites de todos los ciudadanos.
En este camino, vamos a acompañar a los intendentes, dándoles todas las herramientas de gestión e innovación que necesiten para estar cerca del vecino.
Durante la campaña, hablamos de nuestro compromiso de unir a los argentinos. Y este objetivo tiene mucho que ver con la forma de hacer política en esta Provincia y en todo el país.
Los vamos a convocar para iniciar una Reforma Política que va a estar integrada por un paquete de leyes, que nos permitan tener un sistema político moderno y previsible, fortaleciendo de esta manera los valores democráticos.
Como parte de esta reforma, hace unas horas firmé un decreto que me obliga a mí y todos los Ministros a presentar nuestra Declaración Jurada públicamente.
Queremos que esta información sea pública, que todos puedan conocerla y que eso nos ayude a fortalecer la transparencia del Gobierno.
También instruí que todos los cargos policiales, de Subcomisario en adelante, y el mismo rango para el Servicio Penitenciario, presenten en el plazo de 30 días sus Declaraciones Juradas y lo hagan públicamente.
Tenemos la obligación de ser claros con este mensaje, en este Gobierno no hay espacio para los que quieran ocultar. No hay espacio para las mafias. Los vecinos esperan esto y mucho más de nosotros. Nuestros jefes son los 16 millones de bonaerenses y rendirles cuentas es lo que corresponde.
Y como les dije, empezamos una Reforma en el Servicio Penitenciario Bonaerense para corregir un sistema que, en muchos casos, trabajó en connivencia con las mafias por más de 25 años.
Es una lucha difícil y para que esta reforma sea completa necesitamos que nos acompañen. Vamos a enviarles un proyecto de Ley de Reformas al Estatuto del Personal Penitenciario, para combatir cualquier acto de corrupción interna, controlar la institución y asegurar que los recursos vayan donde tienen que ir.
Y vamos a acompañar estas reformas con una mejora en las condiciones de las cárceles, que va a llevar tiempo, pero que es impostergable.
Vamos a pedir también que acompañen el proyecto de ley de Emergencia de Infraestructura para la Provincia que enviamos. Estamos para escuchar sus propuestas y que se debata en esta Casa, pero hay obras que no pueden esperar, porque detrás de las obras que no llegan están las necesidades de la gente.
Estos son los proyectos más importantes y es sólo el comienzo de un camino que vamos a recorrer. Un camino largo pero lleno de satisfacciones con cada logro y cada nueva posibilidad que se va a abrir.
Por eso, antes de terminar quiero volver sobre la esperanza. Como dije al principio, es cierto que tenemos dificultades, pero estoy convencida de que vamos a hacer un gran trabajo juntos.
Tenemos la responsabilidad histórica de terminar con años y años de atraso en la Provincia y empezar a ponerla de pie. Vamos a dar muchos debates sobre lo que debamos hacer, pero tengan la seguridad de que siempre será por el bien de cada bonaerense.
Sé que podemos hacerlo y vamos a hacerlo. Vamos a impulsar la agenda del hacer. Vamos a cuidar. Vamos a dialogar. Vamos a crecer.
Este año, el año del Bicentenario de nuestra Independencia, es muy especial para pensar en todo lo que podemos lograr juntos.


Es inevitable reflexionar que la Independencia de nuestro país empezó como una idea, como un sueño que fue movilizando a cada persona, de a poco. Estos hombres y mujeres no lograron hacer realidad el sueño de la noche a la mañana. Fue un camino largo el que emprendieron, trabajando día a día y así lograron transformar la Historia para siempre.
No me canso de decirlo. En esta tarea, estamos todos. Así que estemos juntos.
Caminemos juntos porque se lo debemos a los bonaerenses.
Y sobre todo, caminemos juntos porque cada uno de ustedes tiene algo valioso para ofrecer.
No hablo de una idea en particular ni de una política concreta. Hablo de lo que son como personas, de por qué estamos hoy acá.
Valoro a cada bonaerense. Por eso, cuando me encuentren en la calle, o visitando un hospital o un edificio público, en la casa de un vecino, cuando participen de la inauguración de una obra o del anuncio de un proyecto, sepan que cada una de esas cosas las estamos haciendo pensando en ustedes.
Nos podemos equivocar, pero vamos a dejar lo mejor de nosotros. Y los necesito para demostrar que se puede.
El momento de poner a la Provincia de pie es ahora. Sé que uniendo nuestros esfuerzos, sumando todo lo que somos capaces de hacer, vamos a poder alcanzar el futuro que soñamos para nosotros y para nuestros hijos.
Como les pedí en el discurso de Asunción, vuelvo a pedirles hoy: no me dejen sola. Yo voy a hacer mi parte y voy a estar acá para ustedes.
La esperanza no es una persona, ni un partido político, ni una elección ni una Gobernadora. La esperanza somos todos, cada uno haciendo su parte.
Muchas gracias.

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