De Vido, preso: "Mándenle champagne a la doctora Carrió"

Política 25/10/2017 Por
Instantes después del desafuero y con un show televisivo y policial en su casa, se entregó en Comodoro Py. Dejó un mensaje a la diputada, que le respondió: "No me manden, no tomo alcohol".
Imagen De Vido

Mauricio Macri lo hizo. Empoderado por la avalancha de votos, el Gobierno se dio el mayor gusto desde que asumió en diciembre de 2015: le quitó los fueros al diputado nacional Julio De Vido, que a las 14.17 de este miércoles, por amplia mayoría reunida en la Cámara de Diputados, quedó a la intemperie. Con 176 votos a favor, 1 abstención y cero negativos, el oficialismo logró su cometido y, en las próximas horas, el ex ministro de Planificación Federal quedará preso.

Fueron apenas minutos, menos de diez, lo que distanció la votación en la Cámara baja de la aparición de un grueso número de gendarmes en la puerta de la casa que De Vido tiene en avenida Del Libertador 2277, los que junto a los curiosos que se arrimaron y los móviles televisivos que se acercaron con anterioridad montaron un show televisivo que terminó en fake: el hombre fuerte de la obra pública del gobierno kirchnerista se entregó directamente en Comodoro Py, ante el juez Luis Rodríguez.

Lo hizo con un mensaje que recogieron los cronistas que esperaban la llegada de De Vido al cuarto piso, completamente vaciado y reservado para recibir al diputado desaforado. "Mándenle champagne a la doctora (Elisa) Carrió", les dijo. La diputada, rápida de reflejos, le respondió vía Twitter: "Que no me manden, porque no tomo alcohol".

De Vido ingresó por una puerta trasera y acompañado de su abogado, Maximiliano Rusconi. Así le negó a Casa Rosada la foto más buscada: esposado, con casco y chaleco anti balas. La que sí obtuvieron de dos ex subordinados del ministro, el ex secretario de Obras Públicas José López, y el ex Subsecretario de Función y Control y mano derecha de De Vido, Roberto Baratta.

El bloque del Frente parea la Victoria no pudo frenar la caída de su compañero de bancada. Tampoco estuvo en el recinto para defenderlo en la transmisión en cadena nacional de la sesión más esperada por el Gobierno. Antes, había anunciado que no participaría de lo que consideró un show de la "persecución" y el "hostigamiento".

Procesado por presuntas irregularidades en la compra de gas licuado y desvío de fondos en la administración del yacimiento de Río Turbio, De Vido es, acaso, el mayor trofeo buscado por el Gobierno después de la senadora electa Cristina Fernández de Kirchner. Antes de las PASO, había intentado, sin éxito, avanzar sobre los fueros del ex ministro más poderoso de los gobiernos kirchneristas. El juez federal Luis Rodíguez había rechazado pedirle al Congreso que lo quitara su paraguas parlamentario. Pero la semana pasada, unas horas antes de las elecciones legislativas del domingo, la Cámara Federal porteña dejó sin margen de maniobra al magistrado: le ordenó que hiciera lo que no había querido hacer. La medida judicial terminó de allanar el camino, selló la suerte del ex funcionario y le dio al Gobierno motivos para seguir festejando.

En el mes de julio el oficialismo avanzó también contra el arquitecto De Vido pero propuso expulsarlo de la Cámara tras acusarlo de poseer "inhabilidad moral" para ocupar el cargo. Finalmente, la expulsión no pudo concretarse porque Cambiemos no consiguió los votos. Meses después, las resoluciones judiciales de los magistrados Claudio Bonadio y Rodríguez permitieron re-encauzar la discusión para desaforar al ex ministro kirchnerista, guardián del presupuesto más holgado de los 12 años de administración kirchnerista.

El punto de partido para completar el desafuero se dio el martes en la comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, cuando se emitió dictamen para los dos pedidos de desafuero del legislador De Vido, quien acumula dos órdenes de detención emitidas por los jueces Luis Rodríguez y Claudio Bonadio. Este miércoles, en el marco de una sesión especial, el oficialismo, con el apoyo del massismo, de sectores del peronismo y de la izquierda, sentenció el desafuero de De Vido.

Minutos después de la decisión del Congreso, efectivos de la Gendarmería Nacional Argentina ingresaron al edificio en donde vive el ex ministro, ubicado sobre la Avenida Libertador, para proceder a su detención.

Crédito (Letra P)

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