Multitudinaria marcha de estudiantes y gremios universitarios por más presupuesto

Política 12/05/2016 Por
Por primera vez en 15 años, se realizó una movilización unitaria al Ministerio de Educación y a la Plaza de Mayo. Están tomadas las facultades de Filosofía, Sociales y Psicología de la UBA
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Es una de las protestas universitarias más grandes de los últimos 15 años. Sin el kirchnerismo en el poder, se lleva a cabo una multitudinaria marcha que comenzó en Plaza Houssay y se extendió hasta el Ministerio de Educación, conocido como Palacio Pizzurno, y la Plaza de Mayo. Con sueldos y un presupuesto rezagados desde hace años, los seis gremios docentes están de paro y se movilizan junto a las representaciones estudiantiles, el claustro de graduados y personal no-docente de todo el país por el centro porteño para rechazar el aumento del 31% propuesto por el Gobierno y exigir más fondos para las casas de estudios.

Ya en la zona del Ministerio, los manifestantes debieron montar el escenario sobre la avenida Callao debido a la gran concurrencia de gente que no permitía estar en la plaza. El acto comenzó con la lectura de un documento que, según explicó Eduardo López, secretario general de Ctera, constaba de tres puntos: aumento de presupuesto educativo, el boleto educativo y la derogación de la ley de educación superior.
Se trasladaron desde Plaza Houssay hasta el Ministerio de Educación
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“Todos estos puntos tienen un eje en común que es el acceso a la universidad. Queremos que nuestros hijos vayan porque es la piedra basal del desarrollo científico-tecnológico y necesitamos presupuestos porque nuestro país los necesita.Tienen que estar en todo el país. Se necesita más presupuesto educativo. Lo planteamos los gremios, docentes, egresados y no docentes”, explicó López a TN.

El gremialista también criticó la propuesta de Bullrich: “No alcanza. La inflación interanual según la Ciudad es 40% o sea que es inferior. Los millones de pesos son inferiores al aumento de las tarifas. Eso era solamente para la UBA, que dijo que no le alcanza. Nuestro país necesita egresados desde Ushuaia a La Quiaca y desde Mendoza a la ciudad de Buenos Aires”.

La comunidad universitaria considera que está en proceso un duro ajuste presupuestario en las instituciones de enseñanza superior. La UBA es donde más se siente la protesta. Las entidades sindicales plantean como insuficiente la propuesta de suba salarial presentada por el Ministerio de Educación que, si bien es del 31 por ciento, hasta octubre el aumento en los haberes será del 20 por ciento. La última cuota con el 11% restante se pagará recién a fin de año, en el mes de diciembre.

En la postura confrontativa con el Gobierno coinciden los seis sindicatos docentes universitarios: Conadu (CTA-Yasky), Fedun, UDA (ambas alineadas con CGT Caló), y Conadu Histórica (Izquierda, nucleada en el CTA-Micheli), Ctera (Yasky), y Fagdut (docentes de la UTN). Alineados con el Frente para la Victoria, fueron escasas las medidas de fuerza de los tres primeros gremios durante los años de mandato de Néstor y Cristina Kirchner, mientras que Conadu Histórica fue el principal actor que motorizó las protestas.

Del lado del movimiento estudiantil ocurre un fenómeno parecido. Junto a la siempre activista FUBA, hegemonizada por agrupaciones de izquierda, se movilizarán también la Federación Universitaria Argentina (FUA), que encabezan los radicales de Franja Morada, los aliados de Mauricio Macri. También participarán otras representaciones de alumnos del Conurbano e interior del país, como la FULP (La Plata), FUC (Córdoba), FUP (Patagonia), FUNE (Nordeste), entre otras.

La convocatoria de hoy, cuya consigna es “Marcha Nacional en defensa de la Educación y la Universidad Pública”, plantea al Gobierno una mejora del 40% en el salario docente, la ampliación del presupuesto para la Educación Superior, la implementación del Boleto Educativo, y becas para los alumnos, entre otras reivindicaciones.
Clases públicas y proceso de toma de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.

“Llevamos 18 días reclamando por nuestros salarios, 18 días de protesta sin respuestas por parte del gobierno nacional, pero la marcha de mañana es un paso cualitativamente superior porque la consigna que nos unifica a docentes, no docentes y estudiantes es la defensa de la Educación y de la Universidad Pública”, sostuvo en conferencia de prensa Luis Tiscornia, secretario general de Conadu Histórica.

Un conflicto en ascenso
La expectativa es que haya una importante participación de la comunidad en su conjunto, ya que la iniciativa tuvo una significativa adhesión tanto en las asambleas impulsadas en las casas de estudios como en las redes sociales. En el grupo de Facebook que impulsa la movilización y fue organizado por el Centro de Estudiantes de Ciencias Exactas y Naturales (Cecen-UBA), se contabilizaban este jueves más de 16 mil personas que manifestaron su voluntad de asistir a la protesta.
El matemático y periodista Adrián Paenza también dio una clase pública y apoyó el reclamo de los docentes y estudiantes universitarios.

A lo largo de estas semanas, las clases públicas, paros y medidas de fuerza crecieron en todas las universidades del país, con protestas en la Capital Federal, Mendoza, Córdoba, Entre Ríos, Santiago del Estero, Santa Fe, entre otros lugares. En la Ciudad de Buenos Aires, fue habitual ver esta semana lecciones abiertas con alumnos y docentes de la UBA en las calles, plazas, estaciones de trenes y subte en las zonas aledañas a las facultades.

Para apoyar el reclamo salarial de los profesores, que impulsan un pedido de aumento del 40 por ciento, los estudiantes acompañaron la exigencia con la toma de la facultad de Filosofía y Letras de la UBA desde el lunes, y anoche resolvieron la misma medida en las sedes de Ciencias Sociales y Psicología.

“Apostamos a que se dé una nueva fecha de negociación en donde el Gobierno entre en razón, que acerque una propuesta (salarial) más realista y que reconozca que este conflicto tiene a toda la comunidad muy atenta. Ninguno de nosotros queremos que esto se rompa por romperse, lo que queremos son soluciones de fondo”, señaló Gastón Rodríguez, secretario gremial de AGD-UBA en Psicología.

Llegan partidas
La escalada del conflicto y la amplitud de la adhesión provocó la reacción de parte del Gobierno nacional. El ministro de Educación, Esteban Bullrich, recordó el anuncio que hiciera el presidente Mauricio Macri la semana pasada, de destinar $500 millones de fondos extra “para pagar los gastos de funcionamiento producto del impacto tarifario”. Fue una de las críticas que hicieron los gremios docentes y las agrupaciones estudiantiles, quienes aseguraban que la universidad no tenía fondos “ni para pagar la luz”.

“No hay crisis en el sistema universitario”, sentenció el jefe de la cartera educativa. Sin embargo, reconoció que “recibimos un sistema endeudado en 3000 millones de pesos” y que “el presupuesto votado para las universidades sufrió modificaciones, ya que tuvimos que usar recursos para girar los tres meses de retraso que recibimos de la gestión anterior y el refuerzo del 2015 que no se había pagado”.
Alberto Barbieri reconoció las partidas presupuestarias adicionales para afrontar los aumentos de luz y las obras edilicias pendientes.
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El rector de la UBA, Alberto Barbieri, elogió a través de un comunicado los esfuerzos del ministro para asignar ese dinero y añadió que existe otra partida por 150 millones para afrontar los gastos corrientes de esa institución. También aseguró que están garantizadas las obras pendientes en las facultades de Sociales y Filosofía y Letras, así como el llamado a licitación de las obras de electricidad en Medicina, la ampliación del edificio de Psicología y la biblioteca de Ciencias Económicas.

“No hay crisis en el sistema universitario”, dijo Esteban Bullrich
“Esto es lo que veníamos luchando desde el inicio de nuestra gestión, y valorizamos el entendimiento y la comprensión que encontramos en el ministro Bullrich”, expresó Barbieri.

Si bien estos fondos fueron calificados como un buen gesto por varias autoridades universitarias, otras entienden que es poco. “El aumento es insuficiente. No alcanza para cubrir el pago de los servicios públicos. Luego de los aumentos, sólo en la UBA se necesitan más de $80 millones para pagar los servicios”, fustigó Glenn Postolski, decano de la Facultad de Ciencias Sociales. La sede, que es opositora al rectorado y al gobierno nacional, envió un correo institucional a los profesores, graduados y alumnos a “marchar junto con todas las universidades en defensa del derecho a la educación y la universidad publica y gratuita”.

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