JEFES BONAERENSES BAJO SOSPECHA

Berazategui 06 de septiembre de 2016 Por
Tras la detención del “ZAR DEL JUEGO”, varios jefes de la policía quedaron bajo la lupa. Es por la declaración del “REY”: estaba “obligado” a repartir sobres a la Policía para seguir operando
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- Almaraz y 12 mujeres, encargadas de recibir el dinero recaudado, permanecieron detenidos varias horas. Fue después del allanamiento a una casa de la calle Sánchez 2898, en Castelar, la localidad donde vive la gobernadora María Eugenia Vidal.

La Bonaerense está otra vez bajo la lupa. Ahora, por el supuesto cobro de coimas de jefes policiales para la cobertura del juego clandestino en el oeste del Conurbano, que determinó el hallazgo de 15 sobres con plata destinada a varias seccionales policiales de Morón. Los comisarios de esa jurisdicción departamental deberán declarar en Asuntos Internos y luego serían relevados de sus cargos. Esa red ilegal de apuestas en el Gran Buenos Aires maneja 500 millones de pesos anuales. El responsable de las siete agencias no oficiales es Adrián Almaraz, quien reconoció el pago a la Policía del lugar para operar con un centenar de “pasadores” distribuidos en la región.

 

“Lo de los sobres es algo que saben todos y pasa todos los días en la provincia de Buenos Aires. Ellos (los agentes) venían a buscar la plata una vez por mes”, admitió Almaraz, quien comentó que “la quiniela clandestina existe desde hace cincuenta años” y que estaba “obligado” a entregar “los sobres para la Policía”.

El juego ilegal es una contravención. Nadie podría tener proceso penal por jugar un número a la quiniela clandestina. No obstante, en el caso de defraudación al Estado o pago de coima (cohecho) la situación podría ser más gravosa.

“Cuando nos dimos cuenta que era un buen negocio intentamos blanquear la actividad. Sin embargo, los quinieleros parecemos la mierda del barrio, pero si lo blanquearan, la Policía no cobraría más”, asume el capitalista que estuvo detenido.

Es su coartada. Relativa. La Justicia investiga si Almaraz tiene familiares o testaferros en agencias oficiales de Lotería donde descarga jugadas de “alto riesgo” tomadas en la ilegal. ¿Cómo funciona? Las salas clandestinas tienen un programa de computación, una especie de algoritmo, que dispara un alerta cuando un número, que hace tiempo no sale, es jugado por una cantidad de gente poco habitual.

En ese caso, inmediatamente, se desvía gran parte de esa jugada de riesgo a la Lotería oficial, que de esta manera se hace cargo de pagar los premios. La Provincia pierde entre 80 y 100 millones de pesos por el traspaso.

“El juego clandestino es muy fuerte. Los sobres secuestrados ya están siendo investigados. Con las declaraciones nos vamos a enterar bien para quiénes eran y quiénes los retiraban. Los policías involucrados serán separados de la Fuerza”, explicó el ministro de Seguridad, Cristian Ritondo.

Ayer, Asuntos Internos examinaba las cámaras en la vivienda de Castelar para verificar la entrega de coimas a algún agente.

Ritondo confirmó que los involucrados “tenían un arreglo con el gobierno anterior” de Daniel Scioli. Coincidió Almaraz con la presunción: “El poder político (provincial) nos dejaba actuar e intentó legalizarnos, pero los agencieros legales se opusieron”, dijo el dueño de la Lotería trucha. En la trama está siempre la Policía provincial.

El jefe de Asuntos Internos, Guillermo Berra, ya tiene trabajo adicional con el secuestro de 36 sobres con 135.000 pesos en la Departamental La Plata, proveniente de cobertura policial por delitos varios. Y, además, por el desvío de 25 millones de pesos de horas Cores en la comisaría 1° de la capital bonaerense.

Los efectivos investigados integran una lista de 1.700 oficiales y suboficiales desplazados desde diciembre de 2015.

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