Una docente tiene cáncer y IOMA no le autoriza la derivación

Sociedad 28/12/2017 Por
Natalia Orellano. La joven padece un tumor óseo en la rodilla. Los médicos le recomendaron que se opere y haga un tratamiento en el hospital Italiano de la Ciudad de Buenos Aires, pero IOMA no autoriza su derivación.
Docente

Natalia Orellana tiene 32 años, es docente de la escuela Madre Teresa de calle Santa Fe (804) y 889, mamá de un nene de 2 años y padece un cáncer óseo en una rodilla, que le impide movilizarse con normalidad. Tras meses de estudios y sesiones de kinesiología, los médicos le recomendaron someterse a una operación en el hospital Italiano de la Ciudad de Buenos Aires, pero IOMA –la obra social de los trabajadores estatales de la provincia de Buenos Aires- no autoriza su derivación.

“Todo comenzó en abril, cuando me caí en la escuela y me empezó a doler mucho la rodilla. Como no podía caminar del dolor fui a la guardia de la Clínica Modelo de Quilmes, donde me hicieron una placa y me dijeron que tenía un esguince”, contó Natalia en diálogo con el portal de noticias minutouno.com.
Desde ese día, la mujer comenzó a sentir dolores cada vez más fuertes en la rodilla y continúo visitando a su médico clínico y al traumatólogo. Hizo sesiones de kinesiología, pero los dolores no se calmaban.

Tras realizarse un centellograma y una biopsia, los médicos le diagnosticaron en junio un quiste mucoide que estaba alojado en el menisco, el cual debía ser operado cuanto antes. “La rodilla me dolía cada vez más y no podía caminar”, recuerda Natalia.
Finalmente, en junio llega la operación y Natalia pensó que su vida iba a volver a la normalidad, pero no fue así. Los dolores continuaron, pese a las sesiones de kinesiología, y su preocupación aumentaba.


“El médico me volvió a pedir una resonancia y una placa. Cuando fuimos a buscar los resultados nos encontramos con un escenario devastador: un tumor de células gigantes que ocupaba casi toda la rodilla”, contó Natalia a Minutouno.


Ante este panorama, los médicos de Natalia dijeron que había que someterla a una nueva intervención quirúrgica de manera “urgente” y recomendaron que sea tratada en el hospital Italiano de la Ciudad de Buenos Aires.


“Los doctores me dijeron que el hospital Italiano tiene un banco de células óseas único en el mundo y que hasta tiene las prótesis que pueda llegar a necesitar en el caso de haber alguna complicación”, explicó la mujer.


Sin embargo, el Instituto Obra Médico Asistencial (IOMA) no autoriza su derivación a Capital Federal porque en la provincia de Buenos Aires tiene “otros cuatro hospitales donde atenderse”, según contó Natalia. El dato que sobresale es que la obra social tiene en su cartilla de prestadores al centro médico donde todos le recomiendan atenderse.


“No es que yo estoy encaprichada en atenderme en el hospital Italiano de Capital, sino que ahí está todo lo que necesito y es lo que me dicen los médicos. Yo no quiero perder más tiempo y que el tumor siga creciendo. Los dolores son inaguantables”, aclara.


Lo cierto es que mientras la docente sigue luchando para conseguir una autorización de IOMA para que la deriven a Capital Federal, el tumor sigue creciendo y los dolores se vuelven cada día más insoportables. Natalia sólo quiere poder operarse y dejar atrás toda esta pelea burocrática con su obra social.

Te puede interesar