La autopsia reveló la violencia extrema que sufrió la nena de 11 años antes de morir. Los forenses detectaron múltiples traumatismos, una ruptura de la principal arteria del cuerpo y graves lesiones en los pulmones y el corazón. La Justicia descartó la hipótesis inicial de suicidio y ahora investiga un homicidio. Su madre, su abuela y uno de sus tíos permanecen detenidos.