Una madre desesperada: seis hijos, un trasplante y una promesa incumplida en Berazategui

Paula Almada atraviesa el momento más difícil de su vida. Mientras su hija Helen, de apenas seis años, lucha contra una enfermedad poco frecuente y acaba de recibir un trasplante de médula ósea, la familia enfrenta la angustia de no saber dónde va a vivir cuando la niña reciba el alta médica.
Municipios - Berazategui17 de febrero de 2026M.S.BONFIGLIM.S.BONFIGLI

Desde hace seis años, Helen pelea contra una patología rara llamada eritroblastopenia congénita, un trastorno hematológico que afecta la producción de glóbulos rojos. Durante cuatro años dependió de transfusiones periódicas y los últimos dos estuvo bajo tratamiento con corticoides, pero su cuerpo dejó de responder.

Ante ese cuadro, el equipo médico del Hospital Garrahan decidió avanzar con un trasplante de médula ósea. La intervención se concretó el 10 de febrero y la donante fue su hermana de 12 años. Un gesto de amor inmenso en medio de la adversidad.

Pero mientras Helen pelea por su recuperación, su familia libra otra batalla: la habitacional.

Paula es madre de seis hijos menores y vive en el Barrio Marítimo. Actualmente alquila una vivienda en el barrio El Ciclón, también en la zona de Marítimo. Días atrás recibió la notificación de un nuevo aumento del alquiler, además de la exigencia de poner la casa en condiciones para que Helen pueda regresar tras el alta médica, en un contexto donde el riesgo de infecciones es crítico para una paciente trasplantada.

El problema es que el presupuesto ya no alcanza. Entre los gastos hospitalarios, traslados, medicamentos, refacciones y el sostenimiento del hogar, Paula tuvo que organizar rifas para poder afrontar los costos.

La familia permanece alojada en la Casa Garrahan, pero ese alojamiento tiene un límite de tiempo. Si Helen no puede volver a una vivienda apta, la alternativa sería permanecer lejos de sus hermanos por más de ocho meses. “Solo quiero que estemos todos juntos”, resume la madre.

Una promesa que no llega

Según relata Paula, el Municipio de Berazategui le habría prometido la entrega de una vivienda en Kennedy Norte para fines de febrero. Sin embargo, ahora la respuesta es que la obra “avanza muy lento”.

Mientras tanto, la situación sería aún más grave: en las casas en construcción estarían robando materiales como puertas, ventanas, pinturas y cerámicos, sin que —según denuncia la familia— exista control efectivo ni resguardo por parte del Estado local.

La pregunta que surge es inevitable: ¿cómo puede ser que una familia con seis menores, una niña trasplantada y una situación sanitaria extrema tenga que esperar indefinidamente por una solución prometida? ¿Dónde está la respuesta del municipio ante un caso de urgencia social y de salud pública evidente?

No se trata de un beneficio discrecional ni de un favor político. Se trata de garantizar condiciones mínimas de habitabilidad para una niña inmunosuprimida que no puede regresar a un entorno precario.

Un pedido urgente

Paula Almada no pide privilegios. Pide un techo seguro. Pide que se cumpla la palabra empeñada. Incluso está dispuesta a terminar la vivienda por sus propios medios, si el Municipio le entrega la casa.

El alta médica de Helen se aproxima. El tiempo corre. Y mientras una niña pelea por su vida después de un trasplante, su madre pelea por algo igual de esencial: un hogar donde volver.

En este contexto, la responsabilidad del Estado municipal no puede diluirse en trámites ni en excusas administrativas. La urgencia es ahora.

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